Senapred admite que el aluvión en Las Condes no pudo anticiparse y crece la presión por radares meteorológicos
Alicia Cebrián reconoció que el sistema frontal se monitoreaba, pero no hubo tiempo para prever el impacto. La alcaldesa Catalina San Martín pidió invertir en radares y el subsecretario…

La directora del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred), Alicia Cebrián, admitió que el aluvión que afectó a San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, no pudo preverse con la anticipación necesaria. "No hubo tiempo de poder anticipar una condición así, aun cuando este sistema frontal se venía monitoreando, informando a la ciudadanía con mucha anticipación", declaró tras la emergencia ocurrida el jueves 8 de octubre.
El episodio reabrió el debate sobre la incorporación de radares meteorológicos en el país. La alcaldesa de Las Condes, Catalina San Martín, planteó la necesidad de invertir en estos equipos, mientras que el subsecretario del Interior, Máximo Pavez, confirmó que el Ejecutivo estudia fórmulas para adquirirlos e instalarlos, aunque advirtió que se trata de una inversión de alto costo.
Los radares emiten ondas electromagnéticas que interactúan con gotas de lluvia, partículas de hielo y otros componentes atmosféricos. Las señales que retornan al equipo permiten estimar dónde precipita, con qué intensidad y hacia dónde se desplaza el fenómeno. Su principal ventaja es que detectan eventos localizados que los modelos convencionales no logran precisar del todo.
El meteorólogo de la Dirección Meteorológica de Chile, Arnaldo Zúñiga, explicó a La Tercera que la tecnología es especialmente útil frente a tornados, trombas marinas y nubes convectivas, capaces de generar tormentas eléctricas y lluvias intensas en poco tiempo. Según el especialista, los modelos actuales identifican las zonas donde podrían desarrollarse estos fenómenos, pero determinar su ubicación exacta sigue siendo complejo. "Precisar dónde, en una comuna, con la tecnología que tenemos actualmente es difícil", sostuvo.
La limitación se acentúa en sectores cordilleranos, donde la red de estaciones de observación meteorológica tiene cobertura restringida. En ese escenario, los radares permitirían ganar tiempo frente a la aproximación de tormentas intensas. "Sí pueden ayudar a prevenir, aunque sea con minutos", señaló Zúñiga, quien agregó que, según la trayectoria de las nubes, estos instrumentos podrían entregar hasta aproximadamente media hora de anticipación para identificar los sectores donde podrían registrarse precipitaciones intensas.
El meteorólogo añadió que Chile cuenta con herramientas para detectar tormentas eléctricas, pero estas no permiten conocer necesariamente la cantidad de agua que transportan las nubes.
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