ACNUR enfrenta un déficit de 5.500 millones de dólares y reduce su plantilla a menos de 12.000 funcionarios
La agencia de la ONU para los refugiados cuenta con 3.000 millones de dólares para 2026, el 35% de lo que requiere. El alto comisionado Barham Salih advirtió ante su comité ejecutivo que…

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) dispone de 3.000 millones de dólares para sus operaciones de 2026, una cifra que equivale al 35% de los 8.500 millones que la entidad considera necesarios, informó el organismo ante su comité ejecutivo.
El alto comisionado para los refugiados, Barham Salih, expuso las consecuencias de esa brecha ante el mismo comité. "Hay un límite a la eficiencia: llega un momento en que hacer más con menos no puede compensar la falta de recursos", declaró.
El ajuste se refleja en la plantilla: ACNUR pasó de 20.000 empleados en 2024 a algo menos de 12.000 en la actualidad, una reducción de casi 8.000 trabajadores que constituye uno de los mayores recortes de personal en la historia de la agencia.
Para 2027, la proyección de ACNUR es contar con unos 2.680 millones de dólares, aunque la entidad espera que en su reunión anual de diciembre países y otros donantes comprometan más recursos.
Salih detalló que, pese a los recortes, el 88% del personal trabaja fuera de la sede central en Ginebra, el 70% es contratado localmente y cerca del 95% de la capacidad en protección y soluciones se mantiene en operaciones sobre el terreno. La agencia también aplicó controles financieros estrictos, priorizó actividades y disminuyó su presencia operativa.
El déficit coincide con una alta demanda de respuesta humanitaria. Durante 2026, ACNUR atendió 22 declaraciones de emergencia en 18 países, 17 de ellas nuevas, en escenarios que incluyen Yemen, el este y el Cuerno de África, Sudán y la región del Sahel. Más de 117 millones de personas han abandonado sus hogares por conflictos, violencia, persecución y otras amenazas, según la agencia.
"La asistencia humanitaria no puede compensar indefinidamente las guerras sin resolver", sostuvo Salih, quien pidió liderazgo político para poner fin a los conflictos.
El alto comisionado anunció además una meta para 2035: reducir a la mitad el número de refugiados en situación de desplazamiento prolongado que dependen de la ayuda humanitaria, mediante mayor autosuficiencia y soluciones duraderas. Hoy unos 14,5 millones de refugiados en países de ingresos bajos y medios se encuentran en esa condición.
Salih advirtió que disminuir la ayuda o trasladar la responsabilidad a los países de acogida no puede considerarse un éxito si no mejora realmente la vida de los refugiados y se les permite contribuir a su propio desarrollo.
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