PDI desarticula la primera célula chilena del PCC brasileño tras dos años de investigación
La operación Sintonía 1533 dejó 20 detenidos, tres kilos de cocaína y cinco armas incautadas en allanamientos a nueve cárceles y 24 domicilios de tres regiones. La Fiscalía advierte que…

La Fiscalía Regional Metropolitana Sur y la PDI desarticularon la primera célula en Chile del Primer Comando de la Capital (PCC), organización criminal brasileña nacida en 1992 en Sao Paulo y considerada por las autoridades como una de las más peligrosas de América.
El operativo, denominado Sintonía 1533, fue el resultado de dos años de investigación y contempló allanamientos en tres regiones del país.
El prefecto inspector Erick Menay, jefe nacional contra el Crimen Organizado de la PDI, explicó que las diligencias permitieron detectar maniobras de reclutamiento, iniciación y bautizo que gestionaba el PCC en territorio chileno.
Según el oficial, la operación cercena la posibilidad de que el grupo se hubiese instalado y cometido en el país los delitos que comete en la región sudamericana.
Menay describió a la organización por su gran volumen, sus formalidades y la rigurosidad de su estructura, pero sobre todo por su alto nivel de violencia, asociada a delitos como tráfico de drogas, tráfico de armas y contrabando.
Los allanamientos abarcaron nueve recintos penitenciarios desde Arica a Lebu, incluyendo Puente Alto y Colina, además de 24 domicilios. En el operativo se detuvo a 20 personas: trece en centros penitenciarios, cinco en el exterior como producto de la investigación y dos en flagrancia.
También se incautaron tres kilos de cocaína y cinco armas de fuego con munición de grueso calibre, como el .45, poco común en las incautaciones habituales de la PDI.
El fiscal regional metropolitano Sur, Héctor Barros, afirmó que el PCC es una de las estructuras criminales más grandes del mundo y que ya estaba empezando a funcionar en Chile, involucrado en algunos delitos.
Advirtió que si la investigación hubiese esperado cinco años más, o no se hubiera percatado de lo que ocurría, el país habría enfrentado un nuevo flagelo como el Tren de Aragua. Según el persecutor, la decisión del Estado fue operar antes de que estas estructuras se asienten y se vuelvan incontrolables para los organismos de seguridad pública.
El ministro de Seguridad Pública, Martín Arrau, calificó al PCC como uno de los grupos de crimen organizado más peligrosos de América, con redes en múltiples países, y subrayó la necesidad de cooperación internacional frente a una amenaza que, dijo, atenta contra la libertad, la estabilidad y la seguridad de toda la región.
Añadió que el caso constituye una nueva luz de alerta y llamó a dejar el negacionismo respecto de las bandas transnacionales.
La investigación incluyó cooperación internacional y coordinaciones con la DEA y el FBI de Estados Unidos, un factor relevante considerando los intentos de otras organizaciones, como el Cartel Jalisco Nueva Generación y el Cartel de Sinaloa, por extender sus operaciones a Chile en los últimos años.
El prefecto Menay confirmó además que Francisco Javier Rivera Galaz, prófugo por el homicidio del cabo segundo de Carabineros Alejandro Ortiz Vásquez, ocurrido a fines de agosto en Renca, tiene vinculación con esta investigación a la célula chilena del PCC.
La formalización de 18 imputados está programada para el jueves.
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