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Viernes, 16 de octubre

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    Geólogo alerta por aluviones en ocho quebradas de la precordillera y propone revisar obras de mitigación

    Cristián Salazar, director de la Escuela de Geología de la Universidad Mayor, advirtió que ocho cauces entre los ríos Mapocho y Maipo pueden activarse con lluvias intensas y pidió…

    Equipo ChileNoticias4 min de lectura

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    Geólogo alerta por aluviones en ocho quebradas de la precordillera y propone revisar obras de mitigación
    Imagen: Cooperativa

    Ocho quebradas de la precordillera de Santiago reúnen condiciones para originar aluviones, según Cristián Salazar, director de la Escuela de Geología de la Universidad Mayor. El académico dijo a Cooperativa que esos cauces críticos se distribuyen entre los ríos Mapocho y Maipo, en el borde oriente de la capital, y que a ellos se agregan quebradas menores que también pueden activarse.

    Salazar condicionó la activación de esos cauces a factores meteorológicos: precipitaciones intensas concentradas en pocas horas y una isoterma alta. Entre los sectores que nombró están San Carlos de Apoquindo, Aguas de Ramón, Lo Cañas y la quebrada de Macul, donde ocurrió el aluvión de 1993.

    El geólogo sostuvo que estos eventos pueden repetirse y que se necesitan medidas de mitigación para evitar daños como los de la emergencia del jueves en San Carlos de Apoquindo, en Las Condes. En ese lugar, explicó, existe una pequeña cuenca sobre avenida General Blanche donde unas siete u ocho quebradas menores confluyen en una mayor; la lluvia concentrada removió material superficial y lo arrastró pendiente abajo, en un aluvión que se llevó vehículos particulares y del transporte público.

    "Es una activación de quebrada y es un aluvión en sí", afirmó Salazar, que describió el fenómeno como una mezcla de agua, barro, sedimentos y fragmentos de roca.

    Su recomendación a las autoridades es revisar la infraestructura disponible y las obras que permitan reducir el impacto de estos eventos. Como referencia mencionó las piscinas decantadoras de la quebrada de Macul, construidas tras la emergencia de 1993, que retienen el material arrastrado por el agua.

    "Aquí la recomendación para la autoridad es hacer una revisión de qué es lo que se tiene y qué medidas de mitigación se pueden tomar", planteó.

    El especialista añadió que la vegetación cumple un papel en la reducción del material removido y en amortiguar el desplazamiento de lodo, rocas y escombros. "Las cubiertas vegetales, la forestación, también es una medida de mitigación natural que ayuda a disminuir el impacto frente a estas problemáticas", explicó.

    Salazar también vinculó la prevención con la planificación territorial: a su juicio, la expansión de las ciudades exige evaluar las amenazas naturales a las que queda expuesta la población y las medidas para reducir su impacto.

    Redacción propia a partir de información de Cooperativa. Si encuentras un error, avísanos y lo corregimos.

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