Brasil elige presidente con la deuda en 82,9% del PIB y tasas que asfixian el crédito
Más de 158 millones de brasileños votan el domingo 4 de octubre entre la visión social de Lula y el neoliberalismo de Flávio Bolsonaro, en una economía que se desacelera, con déficit…

Brasil llega a las elecciones del domingo 4 de octubre con una economía que crece cada vez menos, una tasa de interés de 13,75% anual, la deuda pública en 82,9% del PIB y un déficit fiscal que roza el 10%. Más de 158 millones de ciudadanos están convocados a las urnas para elegir entre dos modelos: la visión social del presidente Luiz Inácio Lula da Silva y el neoliberalismo del senador Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro.
El ganador heredará un país en desaceleración, pero con el desempleo en niveles mínimos y la inflación relativamente bajo control, según la radiografía difundida por Cooperativa.
Tras una década perdida entre 2011 y 2020, marcada por la recesión y crecimientos exiguos, el PIB brasileño subió por encima del 2% en los últimos cuatro años, aunque viene perdiendo fuerza. Lula estrenó su tercer mandato en 2023 con una expansión de 3,2%, que llegó a 3,4% en 2024, impulsada por la expansión de las ayudas sociales, la subida real del salario mínimo, grandes programas de crédito público en condiciones ventajosas y un aumento de la recaudación tributaria.
La actividad se desaceleró a 2,3% en 2025 y las previsiones indican que este año no superará el 2%, sostenida por la industria agropecuaria. "El PIB creció por encima de su potencial en los últimos cuatro años", afirmó a EFE Renan Pieri, profesor de Economía de la Fundación Getulio Vargas.
La pérdida de ritmo se explica en parte por una tasa básica de interés entre las más altas del mundo. Lula arrancó su mandato con tipos oficiales de 13,75%, que bajaron a 10,5% a mitad de gestión y volvieron a escalar hasta un 15% antes de regresar al 13,75% actual. El Banco Central cerró el grifo monetario tras la pandemia para contener la inflación.
El resultado es un parón de la inversión, dificultades de acceso al crédito y mayor endeudamiento de las familias, que ya dedican cerca de un tercio de sus salarios a pagar deudas, un nivel récord. "La carga de la deuda junto a los altos tipos de interés es una mezcla nociva", sostuvo a EFE Sidney Lima, analista de Ouro Preto Investimentos.
La deuda pública cerró 2022 en 73,5% del PIB y en agosto de este año llegó a 82,9%. "La deuda viene aumentando a una velocidad muy grande y, con un escenario fiscal bastante preocupante, afecta a la capacidad de inversión pública y a los tipos de interés", evaluó Pieri. El déficit fiscal, en tanto, se ha duplicado.
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