Especialistas urgen radares Doppler y monitoreo integrado tras aluvión en la Quebrada Honda
El desborde en Las Condes reactivó el reclamo por la red de radares comprometida tras los tornados de 2019, aún sin ejecutar por falta de presupuesto, y expertos advierten que esos…

El aluvión que bajó por la Quebrada Honda y golpeó a San Carlos de Apoquindo, en Las Condes, devolvió al primer plano una demanda que lleva años sin respuesta: la red de radares meteorológicos que el país comprometió después de los tornados de 2019 y que continúa sin levantarse por falta de presupuesto.
El climatólogo de la Universidad de Santiago Raúl Cordero recordó a CNN Chile, en declaraciones difundidas por Diario Usach, que el plan original consideraba entregar a la Dirección Meteorológica de Chile (DMC) entre ocho y 12 radares Doppler distribuidos entre Valparaíso y Los Lagos. A su juicio, la iniciativa sigue detenida.
La discusión se reavivó tras el desborde de la quebrada y las críticas por la ausencia de una alerta del Sistema de Alerta de Emergencia (SAE). Desde el Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (Senapred) calificaron la reactivación del cauce como un evento "súbito e inesperado", sin margen para organizar evacuaciones.
El meteorólogo de la DMC Arnaldo Zúñiga explicó a Emol, en dichos replicados por T13, que el monitoreo nacional se apoya en satélites geoestacionarios que miden la temperatura en la parte alta de las nubes, una herramienta con límites para seguir precipitaciones intensas en tiempo real. Los radares, en cambio, aportan datos sobre dónde llueve y con qué fuerza, lo que permite anticipar escenarios de riesgo.
El doctor en Geología y académico de la Usach Ayaz Alam puso matices a esa expectativa. En conversación con Diario Usach, afirmó que un radar meteorológico "efectivamente es importante", pero "no basta por sí solo", porque se limita a medir en tiempo real cuánta agua cae, dónde y con qué intensidad.
En el caso de una quebrada pequeña, agregó, la tecnología entrega tiempo para reaccionar cuando el fenómeno ya está en desarrollo: "a veces puede dar solo minutos y a veces horas, lo que permite realizar una evacuación, pero sin ninguna mitigación".
Por eso, Alam subrayó que los radares deben operar junto a otros instrumentos. Mencionó pluviómetros para medir lluvias, fluviómetros para caudales y sensores que vigilan el movimiento de las laderas. Sistemas de ese tipo, dijo, se emplean en Medellín, Río de Janeiro, Estados Unidos y Japón para facilitar la evacuación de poblaciones expuestas, y "ha demostrado ser efectiva".
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